En lo que respecta al amor, siempre lidié con las mismas cosas.
Algunas son lugares comunes, otras son simple conchudez mía.
No me gustan las rosas (me dan ganas de vomitar, cariño), no me jode pagar a medias en las citas amorosas, ni se te ocurra ofrecerme bijouterie dorada, me dan vergüenza las escenas a cielo abierto o las fotos de ambos dándose un beso para la cámara, no descifro la idea de festejar el paso de los meses por estar juntos, no comprendo el vals en los casamiento.
No entiendo la belleza del vals.
Hoy le lloré a mi chico por teléfono mientras le explicaba que me tildaron de mala persona.
Al llorar, me atragantaba con mi propia respiración y todo.
Jamás pensé que iba a llegar ese momento.