martes, 16 de noviembre de 2010

Light my fire

Vivir sola tiene sus ventajas. Sus grandes y muchas ventajas...
Soy feliz, pero debo admitirlo: se extraña tener a alguien que vaya juntando lo que vos no, que arregle lo que vos rompiste, que limpie lo que vos no tenes ganas, que te cocine rico después de una extenuante jornada laboral.
Siempre fui muy desordenada con mis cosas.... Y despistada, más todavía.
Puedo crear un hermoso y prolijo orden para el otro (si, eso en psicología se llama Histeria) Por ejemplo, puedo lograr llevar un orden claro para la facturacion del Dr. Jefe (aunque él se empeñe en desarreglarlo), puedo hacer una lista hermosa de cosas que el otro tiene que comprar en el súper, pero no logro tener esa constancia con mis cosas. Las pierdo, las olvido, las desordeno, las tiro, las dejo...
Y además me adelanto a lo que puede llegar a pasar, así que empiezo a pensar cuando sera el día en que la compu se me caiga, el día en que me quede con las llaves del lado de adentro de casa y yo de afuera, el día en que marque mal el número de caja del banco para depositar el alquiler, el día que pierda el DNI por no tenerlo en algun lugar seguro y demás.

Ayer me levanté a las 10 y tomé mate. Mucho mate. Y me fui a trabajar para después ir a un curso que termina tipo 9 de la noche.
Cuando abrí la puerta de casa, sentí un calor increible.
Mi casa es acogedora (además de ser preciosa y única en su especie por ser el monoambiente más grande y con parrilla incluída) pero ayer mi casa quemaba. Era un invernadero, un pedazo de carne en bolsa Ziploc puesta al horno a 200 grados durante 30 horas, un tapper con aceite olvidado al sol de Jujuy...
Abrí las ventanas como siempre y fui a tomar agua. Los dos segundos que estuve en casa desde que había entrado, me eran suficientes como para sentir sed.
Y entonces lo noté.
A las 10 de la noche, a las 12 horas después de haber tomado mate, me di cuenta que había dejado la hornalla prendida.

El boletón que me va a venir, pensé. Me van a castigar con ese "pague más por gastar más"
Sólo después que se lo conté a mi gente, me di cuenta del peligro que soy.
Mi casa podría haber quedado hecha cenizas.





A mi favor digo...
En mi edificio no hay gas, son progres y pusieron electricidad para todo. Así que de las hornallas no sale fuego, o si... pero hay que ser muy ordenado y detallista para darte cuenta que está prendida.

1 comentario:

  1. Lala te acompaño en el sentimiento. En casa te hago un lugar si queres...Jajaja

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