lunes, 21 de febrero de 2011

Y después...

de cruzar el río no se cuántos kilómetros,
de viajar sola no se cuántos días,
de conocer personas que jamás olvidaré,
de compartir horas con gente que quizás nunca vuelva a cruzarme,
de aprender de sus historias,
de entender que lo único que importa es la manera en que uno elige vivir,
de "llevarme guardado en mi corazón" historias de vida,
de comprender que los únicos obstáculos difíciles de sortear son los de uno, 
de prometer volver en un año y quedarme hablando hasta que la luna vuelva a esconderse,
de cruzarme con personas lindas por dónde se las mire, simples, amigables, confianzudas, hospitalarias, pacientes y etc.
de retratar imágenes impagables,
de pasar horas sin intentar cambiar nada,
de saber que algunas cosas suceden por una inexplicable razón,
de empezar amistades que seguramente durarán mucho tiempo,
de corroborar que "siempre andamos sin buscarnos, pero sabiendo que andamos para encontrarnos" y que las vueltas de la vida a veces son más sabias que cualquier proyección estructurada...




...me dí cuenta lo felíz que soy.












P.D: No mamá. 
No volví con novio




4 comentarios:

  1. Veo que las vacas te hicieron bien!
    Besooo

    ResponderEliminar
  2. vamoooooooooooooooooo'!!!!!!!!!!

    el verano nos está sentando muuuy bien.

    Invitame a tu pileta y charlemos de las bondades de disfrutar de la vida.

    ResponderEliminar
  3. Pat: divinamente

    Candelita: vos no necesitas invitación. Me decís cuando estas libre y nos reímos de lo felices que somos chapoteando en el agua

    ResponderEliminar
  4. eh ciertooooo
    la pile!!!!!! yo tmb quierooooooo

    pez
    (sin agua )

    ResponderEliminar