viernes, 25 de enero de 2013

Juguemos en el bosque


Cuando era chica, todos mis juegos consistían en actuar frente a una cámara inexistente.

Jugaba al "Agujerito Sin Fin" (si, no tengo 20 años) acompañada de una jirafa y un perro que eran de mi tamaño, rellenos de pelotitas de telgopor y de un peluche muy extraño. Mi madre no quería que los agarrara porque estaban por arriba del armario... así que me trepaba por tamaño mueble y los alcanzaba. Hoy me doy cuenta del riesgo que corría...
Una hora antes del inicio del programa, me pasaba haciendo dibujos con diferentes estilos (cada uno acorde a la edad del autor), para después mostrarlos en el programa.
Después mandaba saludos a sus imaginarios autores.

Había tardes en las que me convertía en Xuxa (si, ok...tengo 30 años)
El programa empezaba con la canción de apertura del show...y conmigo saliendo del armario.
Después seguía con un juego igualito al que hacían en el programa. Tres puertas: en una había un regalo y unos monstruos en las otras dos. Los míos eran peluches y el regalo solía ser mi lámpara de la mesita de luz.
En la mitad del programa, cantaba una canción con un lenguaje de señas inventado por mí y me bailaba todas las coreos... Ahora entiendo porqué era tan flaquíta.
Después pasaba a la parte que más me gustaba: Xuxa daba sus besiños... en general, siempre se los daba algún paralítico, a un sordo...en fin, esas demagogias infantiles.
Así que me pintaba los labios rojo fuerte con el pintalabios de mi madre y elegía a la muñeca que le faltaba un ojo. Le estampaba un beso y le cantaba con el micrófono con cara de compungida.
Parar cerrar el show, ponía una canción medio para abajo. Y para darle el climax, me ponía enfrente del turbo (un turbo, si) y cantaba "América Total" con el vientito que revoleaba mi cabellera.
Si ven el video...van a entender lo del vientito.

Otro juego era la radio. Había descubierto que si enchufaba el micrófono al equipo y prendía Radio Panda (soy viejísima, chicos) podía hablar sobre la canción... ¡en vivo!
Tengo cientos de cassettes con grabaciones de los programas. Amaba pisar las canciones para presentarlas (acabo de tirar un concepto radiofónico increíble, amigo)




Hoy, cada vez que hago un postre,
le explico a los televidentes los pasos a seguir.
Les doy consejos y todo.


Hoy hice un brownie y cuando ya lo tenía a punto para entrar al horno, me dí cuenta de que me olvidé de agregarle las nueces.

Tuvimos que cortar y editar.
...pero ya no fue lo mismo.

Me di cuenta de que hablaba sola... y realmente fue muy triste.

8 comentarios:

  1. Jajaj, excelente post. Quiero las cintas con los temas "pisados". Morí.

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  2. ahora me cayeron todo´lo´fichine´

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  3. sin duda. Publicá.
    Que tanta miseria neurotica, se convierta en diversion jajajaja

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  4. Jajaja. ¡Me encantó esta entrada!
    Me mataste con la del ventilador y con la de la muñeca que le faltaba un ojo. Vos, una niña haciendo de Xuxa, cantándole a una muñeca discapacitada con gesto compungido. ¡Qué niña! Pena que no haya filmaciones.

    ¡Saludos!

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  5. Todavia me pregunto dónde quedó toda esa imaginación...
    Gracias!

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