"Me desmayo por negar. No como porque dejo pasar. Me atropellan por no mirar. Casi me desangro por no cuidar" le dije.
"Viví mi vida omitiendo los (me), viéndola pasar" le dije mientras lloraba tirada en el diván.
"Estás moviéndote de lugar. Estás entendiendo que no podes controlar todo. Observarte. Y lo desconocido angustia"
"Sabés que podés. Vos podés, Alone" me dijo guiñándome un ojo y acompañándome a la puerta.
Bajé el ascensor todavía con lágrimas en los ojos y los anteojos en la mano.
Mirándome al espejo, no tuve que darme vuelta.
Hoy cumplo 29 años.