Cada vez que con mi chico empezamos a hablar de cuestiones irrelevantes, terminamos apostando cosas para ver quién tiene la razón.
Obviamente Google es el medio que usamos como parámetro de validez, así que ahí buscamos las respuestas.
El que tiene razón, gana.
Y el que gana, gasta al otro.
Y el que tiene razón, gana y gasta el otro, después además puede pedir lo que quiere.
La cuestión es que después de buscar eso irrelevante y de abrir miles de páginas para que Internet nos diera la respuesta, le dije "pone pegar, que yo ya copié X" (siendo X lo que buscábamos)
Lo cierto es que no había puesto copiar.
Lo cierto es que mi chico confía en lo que digo y puso pegar.
Lo cierto es que en el rectángulo blanco de Google ávido de búsquedas, en lugar de aparecer X, surgió una frase de este blog. Frase que se refería al olvido y que, claramente, hablaba de un chongo.
Y la leyó, claro que la leyó.
Y a mi se me paralizó el corazón. Y fiel a mi "sostener la mentira hasta el final" la leí con él, como si fuese la primera vez que eso llegaba a mis ojos.
Se río y siguió adelante. Y yo dije "es de una amiga, que tiene un blog"
Se río y siguió adelante. Y yo, que claramente tengo mente de minita y de paranoica, seguí con mi explicación: "el otro día vinieron a casa unas amigas y una de ellas escribió desde acá algo en su bog para un ex novio"
"El ex novio lo lee?" sólo me preguntó. "Sí...algo así", le dije mientras mi cabeza generaba en un segundo diversas tormentas de ideas.
Volvió a reírse y seguimos adelante.
Creo que ganó él.
Creo que me estuvo gastando un buen rato.
Y estoy segurísima que no tengo registro alguno de lo que pidió después, como premio por tener la razón.
De todas mis amigas, no hubo ninguna que me dijera "quedate tranquila, no pasa nada" De hecho, una de ellas me llamó y me dijo "Alone, estoy preocupada porque él pueda encontrar tu blog y leerlo... y no da. A vos sola se te ocurre... ¿¿por qué no te comprás un diario íntimo y te dejás de joder??"
Decime que los hombres no se fijan en esas cosas.
Decime que para él fue una frase de mi amiga que escribe en su blog para un ex novio y nada más.
Decime que el tema quedó olvidado.
Decime que los hombres no piensan como mina y se les da por averiguar algún indicio para saber si la otra persona miente.
Tengo mis dudas.
Así que, pos si las moscas, ahora navego por acá con una ventana de incógnito.