Y mientras yo, cual remolino,
acomodaba toda la ropa tirada por mi casa y me quejaba de mí día,
él en algún momento sacó un paquetito de su mochila y me dijo
"ví esto y me hizo acordar a vos y tus colores"
Y me dio el [primer] regalo más tierno del mundo...
y ahora voy por la vida con una sonrisa de lana en colores...

