Con un ex novio jugábamos a repetir palabras hasta que perdieran su sentido.
A veces armábamos frases y las repetíamos hasta el cansancio hasta que no sabíamos de qué hablábamos.
No sólo nos sentíamos unos boludos, sino que además, lo éramos. Pero nos divertíamos.
No recuerdo las frases. Pero mi palabra favorita era pan lactal.
La suya, queso.
(Y si... evidentemente siempre lo jugábamos con hambre)
Hoy me dí cuenta que la palabra extraño (acompañada de un te, de un aún , de un todavía y de un .nchadelalora qué mierda extrañás??!!) estuvo en mi vocabulario por 730 seguidos.
Y a veces... sigue la cuenta.
Mierda.
La gravedad debería llevar tu nombre.
No me explico como una imagen puede hacer que caiga todo en el mismo lugar.
Aún hay días que te extraño, garcasoretemaltipo.
Forra.
Y no.
La muy guacha no pierde su sentido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario