sábado, 31 de diciembre de 2011

El balance del año que se va, siempre se la comió dobladísima

En la primera de cambio que yo vea que no estoy amortizando la agenda que me compré con día a la vista
para mi nuevo trabajo rentado y monotributista,
me encargaré personalmente de meterle en el ojete al año nuevo,
esos 70 mangos en moneditas de 10 centavos.

2 comentarios:

  1. las katana me cambiaron la vida. y cuando les sume un pizarrón colgado en mi cuarto, ni te cuento.

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  2. agustin: podría sacarle un ojo a alguien con las primeras, pero el pizarrón...compro.

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