viernes, 15 de octubre de 2010

A llorar a la iglesia

A Mr T lo conocí hace un año y medio.
Él llegaba de un viaje y lo descubrí chusmeando fotos de una amiga de mi hermana.
Lo que se dice, una joyita escondida.
Se lo comenté a mi hermana y ella se encargó de esparcir el chisme y hacérselo llegar.
La cuestión es que a los dos días de mi declaración, tenía un mail muy simpático de él en mi casilla.

Después de largas y divertidas conversaciones por msn, nos vimos.
Morocho,
flaquiiiito,
con unas manos huesudas increibles (sí, soy muy fetichista con eso),
tatuajes,
con lindos besos
y, sobre todo, por demás macanudo y gracioso.

Debo admitir que al principio yo estaba en otra historia, pero desde el momento en que dejó de darme pelota... caí en sus redes. Y entré en la vorágine de "no contestó el msj, no me llamó, ¿lo llamo?, espero a que me conteste, no mejor le mando yo, y mirá si no le llegó" y esa lista interminable que existe en la cabeza de una mujer.
Y me enamoré.
Obsesivamente me enamoré.

Durante un año estuvimos viéndonos.
Y hubo silencios, muchos. Y como dice mi hermana cuando uno calla, hay otro que tapa baches.
Y pasó lo de siempre. Él creía una cosa y yo otra.

Tiempo después, cuando ya casi no nos veíamos (sólo y tan sólo para pasarla bien) y yo ya tenía demasiado boludeo de él encima, le dije que aún seguían pasandome cosas.
No se si porque yo estaba en una época donde mi vida había quedado patas para arriba, pero su respuesta me pegó en el medio de los tobillos. Si no no entiendo por qué aún recuerdo las palabras que usó...
"No se cuan sano sería pedirte de segur viéndonos cuando sé que te pasa algo más y yo no voy a estar. Me vuelvo a mi ciudad"
Un dato para (los pocos) que no lo saben, su ciudad queda a no se cuantos kilometros de acá. Creéme que son los suficientes para dejarme hecha un trapo rejilla.
Volvimos hablar histericamente unos meses después, pero nunca más nos vimos.
Claramente, hubo varias noches de lágrimas, amigas soportándome, y las mismas sesiones de terapia todos los jueves.

Ayer a la noche antes de acostarme, como habitualmente me pasa, mis ideas tomaron rienda suelta. No es una actividad que me proponga... pero sin Internet ni televisor que mirar, no hay muchas más opciones que pensar.
Recorde una clase de catequesis cuando yo tenia 7 años (te juro que Mr T y mi clase de catequesis tienen algo que ver)
Después de escuchar a mi maestra atentamente, levanté mi manito y con cara de indignación pregunté:
"qué hubiese pasado si Adán y Eva no se hubiesen comida la manzana??"
Claramente la respuesta no la sabia ni ella que había estudiado la Biblia de pe a pa. Y sobre todo porque no tenía más excusas para seguir mientiendonos con todo ese jueguito de la religión.
"Todo comenzó ahí", me dije tirada en la cama.
No me refiero al origen del pecado sino a mi historia.
Porque te juro que desde ese entonces
el "que hubiese pasado" me persigue como perro en celo.

Y no paro de pensar que hubiese pasado...
...si la historia entre Mr T y yo hubiese sido diferente.
...si yo confesaba antes lo que sentía.
...si no nos hubiésemos conocido.
...si yo no respondía ese mail.
...si yo le hubiese puesto un poco más de onda a la relación.
...si no le hubiese dado tanta pelota a mis pelotudas hipótesis.
...si me hubiese dejado llevar.

carajo

ser yo, es neuróticamente aburrido y difícil.
porque los "y mirá si..." siguen en otro posteo.




P.D: un mal día lo tiene cualquiera eh. Dejenme ser.

2 comentarios:

  1. tempranera tu histeria

    adan y eva tienen mucho que ver, el mito de origen tambien.... el banquete totèmico, no si es tu hueso o el mìo, el que gangrena la culpa.
    pero creeme, mas aca o mas alla, sobre todo entiendo tu neurosis

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