"El problema de vivir en capital es el estresaso que soportás por el sonido de los autos y colectivos que pasan por la puerta de tu casa", le dijo la Sra bajita (indignadísima ella) a la pseudo-quioskera.
Desde que mude,
y todos los días al a amanecer,
el gallo de mis vecinos hippies
me despierta con su cacareo.
Si.
Un gallo con su cacareo.
con esa no contabas enana eh?!
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