o chongo,
pero tiene a alguien con quien compartir sus fines de semana.
Hoy salí al balcón y escuche murmullos (claramente la secuencia fue al revés: escuché murmullos y salí al balcón para ver si podía escuchar más de cerca)
Miré para abajo y los ví descalzos con los pies apoyados en la baranda del balcón. Por la cercanía de sus pies seguramente estaban abrazados. (Si, si una se decide a ser chusma, es chusma con hipótesis y todo)
Hablaban de la noche, las estrellas y todo el universo cósmico. Eso me dió la pauta de que hacía poco que se conocían.
Él le decía que la noche era más linda porque estaban juntos.
(Es fija. Siempre se habla del día cuando no se sabe de qué hablar, sobre todo con un reciente chongo. Y el tono meloso...en fin, el tono meloso va por cuenta de cada uno)
Ella se reía. Se reía con esa risa de enamorada... o al menos esa risa de "me gustas y no quiero que te vayas"
(Uf! si habremos usado esa risa, mujer! No la veo (intenté, pero estuve próxima a caerme y hacerme percha contra el asfalto) pero estoy segura que cada vez que se ríe agacha un poco la cabeza)
Escuchan música bajita y ella le habla de su familia.
(Es eviente, recién se conocen)
Ahora se enojan, y discuten levantando un poco la voz. Él le dice que ella lo odia y ella le dice que no, que cómo lo va a odiar, que ella dice todo lo que piensa.
(Te aseguro que escuchar ese enojo pedorro estando sola en el balcón, con las piernas entumecidas para no moverme y no cortar la señal que choreo, da bronca. Sobretodo porque esa charla es señal de de garche posterior)
Se quedan callados, se besan y vuelven a quedarse callados.
(seguro están otra vez abrazados)
Ella dice algo bajito.
(si, la odie por eso. Aunque ahora que lo pienso quizás hayan escuchado que yo estoy arriba. Seguro fueron los movimientos continuos que tuve que hacer con la silla de metal para conseguir nuevamente señal)
Vuelven hablar de la noche y ella le dice que hay muchas estrellas.
(otro comentario tapa bache, querida)
Le habla de su familia, del campo que tiene su tía en Tortuguitas. Él no conoce Tortuguitas y hace un chiste boludisimo al respecto. Ella, obviamente, se lo festejó.
(Fue algo así como...Tortuguitas es un campo lleno de tortugas chiquitas?
Dejalo ya querida)
Ahora ella le dice que estuvo con mocos, que no le dieron los pañuelitos para sonarse la nariz, que seguro se va a enfermar en unos días.
Yo te voy a cuidar, le dice él.
Se besan. Apagan la música y se van adentro...
Me quedé sola. Con la computadora, la silla, el frío y las piernas entumecidas.
...Dos horas hablando pelotudeces, hasta que ella le dice que tiene mocos, tiene los suficientes mocos como para que no le alcance un paquete de pañuelitos...
Lo fácil q es garchar en esta ciudad.
Y aún así,
yo sigo durmiendo en diagonal
en mi cama de dos plazas.
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